Cecilia Llusco y Natalia Tarqui en la cumbre del Huayna Potosí. A su alrededor, la nieve cede terreno ante el deshielo, dejando al descubierto la piel de la montaña; un escenario donde estas escaladoras aymaras desafían el frío extremo en polleras, transformando la historia en orgullo y reescribiendo su destino junto a los Achachilas.

