
Caminar por el sector Quitunuquiña, en la serranía Santiago, es pisar el fondo de un mar que se retiró hace 400 millones de años. En esta entrega de “Nomadeando”, nos adentramos en el cañón “La Torre”, un paisaje donde la geología paleozoica es el soporte de una flora resiliente que ha aprendido a colonizar las lajas de arenisca. La cámara de Huáscar Azurduy logra capturar esa tensión exacta entre la dureza del relieve accidentado y la vida silvestre que se aferra a las fisuras, sintetizando en una imagen la herencia de un mundo antiguo que aún respira en el corazón del bosque seco chiquitano. (Video: Huáscar Azurduy/Programa de Estudios-Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano-FCBC).
Sobre el autor
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Huáscar Azurduy
Como biólogo, realizó expediciones e investigación zoológica y paleontológica con el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, en áreas como taxonomía, biogeografía y biología evolutiva. Dictó cátedras en Paleontología, Evolución, Geología, Etología, Etnopsicología, Agua y ambiente, en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. Trabajó en el Instituto Marino Costero de la Universidad de Alaska, Estados Unidos. Fundó e impulsó la revista científica Kempffiana. Publicó artículos científicos, trabajos divulgativos y libros en evolución e historia natural. Actualmente dirige el Programa de Estudios y la Unidad de Conservación y Restauración en la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC).



