
Durante los últimos 17 años, Bolivia cambió. Sus bosques ardieron como nunca antes, la frontera agrícola avanzó sobre ecosistemas naturales, la minería se expandió hacia nuevas regiones y el cambio climático comenzó a mostrar sus efectos en selvas, sabanas, montañas y humedales. Mientras tanto, cientos de científicos recorrieron el país descubriendo especies desconocidas, corrigiendo errores de clasificación y reuniendo información sobre animales que sobreviven cada vez con mayores dificultades.
Ahora, todo ese conocimiento se concentra en una obra largamente esperada: la actualización de los Libros Rojos de Vertebrados Amenazados de Bolivia, que será presentada este viernes 5 de junio, a las 16:00, en el Salón E. Finot del Campo Ferial de Santa Cruz y que fue trabajado por el Ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, con el apoyo del PNUD, decenas de científicos de los principales centros de investigación de Bolivia y la colaboración de varias fundaciones, ongs y fotógrafos.
La publicación comprende cinco volúmenes dedicados a tortugas, reptiles, anfibios, aves y mamíferos, y constituye la revisión más importante sobre el estado de conservación de la fauna boliviana realizada en los últimos 17 años.
La actualización, no representa únicamente la publicación de nuevos libros. Se trata de una revisión profunda de la relación entre Bolivia y su biodiversidad. En este tiempo, la ciencia avanzó significativamente: aparecieron nuevas especies para la ciencia, otras fueron reclasificadas gracias a estudios genéticos y numerosas poblaciones animales fueron evaluadas nuevamente para determinar si continúan siendo viables o si se encuentran más cerca de la extinción.

Los Libros Rojos funcionan como una especie de termómetro de la naturaleza. Permiten conocer cuáles son las especies más vulnerables, cuáles han mejorado su situación y cuáles requieren medidas urgentes de protección. También son herramientas fundamentales para orientar políticas públicas, diseñar estrategias de conservación y definir prioridades de investigación.
Pero esta nueva edición llega en un contexto particularmente complejo.
“Los resultados se presentan en cinco volúmenes para los grupos temáticos: I Tortugas, II otros Reptiles, III Anfibios, IV Aves y V Mamíferos, considerando las categorías de riesgo creciente de las 442 especies evaluadas desde ‘Casi Amenazada’ (NT), ‘Vulnerable’ (VU), ‘En Peligro’ (EN) y ‘En Peligro Crítico’ (CR). En los libros se explica el significado de estas categorías, se nombran las especies en cada situación, sus amenazas, y se presentan fichas con el nombre común y la información biológica de cada especie. La versión digital de los libros estará disponible en la página del Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambio Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal”, explicó Damián Rumiz, investigador asociado del Museo Noel Kempff Mercado.
Durante los últimos años, Bolivia ha enfrentado algunos de los incendios forestales más devastadores de su historia. Millones de hectáreas de bosque y sabana fueron consumidas por el fuego, afectando áreas de enorme riqueza biológica como la Chiquitanía, el Pantanal, el Cerrado y sectores de la Amazonía. A ello se suman la expansión agropecuaria, la apertura de caminos, la contaminación de ríos y la pérdida progresiva de hábitats naturales.
En muchos casos, las consecuencias para la fauna aún están siendo medidas.
Por eso, la nueva actualización despierta gran expectativa entre investigadores, conservacionistas y organizaciones ambientales. Una de las preguntas centrales es cuántas especies han visto agravada su situación desde la última evaluación nacional y cuántas han debido ser incorporadas a categorías de mayor riesgo.
También se espera conocer el impacto de los avances científicos ocurridos en los últimos años. Desde la publicación anterior, numerosos estudios revelaron la existencia de especies que antes no figuraban en los registros nacionales o que eran confundidas con otras similares. El desarrollo de nuevas técnicas de análisis genético permitió revisar parentescos evolutivos y redefinir la identidad de varios grupos de vertebrados.
En otras palabras, Bolivia no solo conoce hoy más especies que hace quince años; también las conoce mejor.
Ese nuevo conocimiento resulta especialmente importante en uno de los países más biodiversos del continente. Bolivia alberga una extraordinaria riqueza biológica que incluye especies exclusivas de los Andes, la Amazonía, el Chaco, el Cerrado y los bosques de montaña. Muchas de ellas existen únicamente dentro de las fronteras nacionales, lo que convierte al país en el principal responsable de su conservación.
Sin embargo, conocer la biodiversidad no garantiza su supervivencia.
La historia reciente demuestra que muchas especies pueden desaparecer antes incluso de que la ciencia logre estudiarlas completamente. De allí la importancia de contar con información actualizada que permita actuar a tiempo.
La presentación de los nuevos Libros Rojos representa precisamente eso: una oportunidad para conocer el estado real de la fauna boliviana en un momento de crecientes presiones ambientales. Es una radiografía del patrimonio natural del país, elaborada después de quince años de investigaciones, descubrimientos científicos y transformaciones profundas del país.
***



