
¿Cómo lograr que los recursos para la conservación lleguen de manera más directa y efectiva a los territorios? Esta fue una de las principales preguntas que atravesó el segundo día del XXVIII Congreso RedLAC Bolivia 2026, centrado en el papel de los pueblos indígenas y las comunidades locales, la gobernanza territorial y los mecanismos financieros vinculados con la conservación.
La jornada comenzó con la Conferencia Magistral “Mecanismos financieros para y desde las comunidades locales para la conservación”, que destacó que movilizar recursos no es suficiente: también se requieren capacidades para gestionarlos, instituciones sólidas y oportunidades económicas compatibles con la conservación.
El Panel 7, dedicado al financiamiento directo a pueblos indígenas, profundizó en la necesidad de avanzar de modelos que los consideran únicamente beneficiarios hacia esquemas en los que participan como socios estratégicos, gestores y tomadores de decisiones. Entre los datos presentados, se destacó que los pueblos indígenas reciben menos del 1 % del financiamiento climático, así como la experiencia de Brasil en la construcción de un mecanismo de largo plazo de USD 200 millones con gobernanza de mayoría indígena.
El Panel 8, sobre gobernanza indígena para la conservación, mostró experiencias de cogestión y gestión indígena en Bolivia, Brasil y Belice. Casos como Pilón Lajas evidenciaron que el reconocimiento jurídico del territorio debe estar acompañado de capacidad real de decisión, monitoreo, control territorial y mecanismos financieros adaptados a las realidades de las comunidades.
Por su parte, el Panel 9 abordó mecanismos financieros innovadores, entre ellos fondos reembolsables, microfinanzas, fondos de garantía, inversión pública y privada. La discusión coincidió en que no existe un único instrumento para responder a todas las necesidades y que el desafío es construir una arquitectura financiera que acompañe a comunidades y emprendimientos desde etapas iniciales hasta inversiones de mayor escala.
El Panel 10, sobre Conserva Aves, puso el foco en la sostenibilidad y efectividad de manejo de las áreas de conservación. Las experiencias presentadas señalaron que crear un área protegida es solo el comienzo: su permanencia depende de capacidades locales, planes de manejo, estrategias financieras, monitoreo y alternativas productivas compatibles con los ecosistemas.
Durante la tarde, el Panel 11, sobre OMECs y corredores biológicos, amplió la mirada hacia los territorios que se encuentran fuera de las áreas protegidas. Se destacó la importancia de la conectividad ecológica y de integrar producción y conservación, reconociendo también el aporte de actores que ya conservan desde espacios productivos y privados.
El Panel 12, dedicado a las Redes Nacionales de Fondos Ambientales, reunió experiencias de Bolivia, México y Belice y mostró cómo la articulación entre fondos puede ampliar capacidades, evitar duplicaciones y conectar mejor los recursos nacionales e internacionales con las prioridades territoriales.
La jornada concluyó con el Panel 13, centrado en las experiencias de pequeños Estados insulares en el desarrollo de mecanismos sostenibles de financiamiento para la conservación.
El segundo día del Congreso dejó un mensaje transversal: el financiamiento para la conservación será más efectivo cuando los recursos, las capacidades y las decisiones estén más cerca de quienes viven, conservan y gestionan los territorios.
El Congreso continuará este jueves 8 de octubre con su tercera y última jornada de sesiones.
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