
Yande Yari, conocida como “Nuestra Abuela: dueña de los peces”, es un humedal de profundo valor cultural y espiritual, también llamado Laguna La Madre. Se encuentra en los Bañados del Isoso, dentro del Parque Nacional y ANMI Kaa-Iya del Gran Chaco, área protegida donde la riqueza natural se entrelaza con la sabiduría de los pueblos indígenas para resguardar algunos de los ecosistemas más valiosos y amenazados de Sudamérica.
Como fuente permanente de agua, Yande Yari es un verdadero Santuario de Biodiversidad en medio de los bosques secos chaqueños del Kaa-Iya; su existencia nos recuerda que el agua, la cultura y la naturaleza son el hilo conductor de la vida. Este lugar sagrado es un testimonio vivo de cómo la cosmovisión indígena y la conservación ambiental pueden fortalecerse mutuamente, ofreciendo esperanza y resiliencia para las generaciones futuras.
Hoy, mientras el mundo celebra a la Madre Tierra, en el vasto y enigmático Kaa-Iya esta conmemoración adquiere un sentido ancestral y vital, donde la sabiduría de Nuestra Abuela y la majestuosidad del territorio nos inspira a redoblar esfuerzos para cuidar cada rincón del planeta.

El flujo vital de Yande Yari: Bañados del Isoso y Río Parapetí – Sitio RAMSAR
El Río Parapetí son las venas que alimentan a los Bañados del Isoso y su laguna núcleo Yande Yari, siendo el principal ecosistema acuático de la región. Sus aguas sostienen la vida de innumerables especies y ofrecen servicios ambientales de gran valor: belleza escénica, espacios de recreación y sustento para las comunidades guaraní-isoseñas que dependen de la pesca.
En este mosaico de agua y biodiversidad habitan peces y otros vertebrados, entre ellos especies de conservación prioritaria como el lagarto (Caimán yacaré), diversas tortugas acuáticas y una rica variedad de aves acuáticas, en un espacio natural privilegiado para el avistamiento de fauna silvestre en su hábitat.
Los Bañados del Isoso y el río Parapetí conforman uno de los humedales más importantes de Bolivia. Se extienden desde la población de San Antonio del Parapetí en el territorio guaraní Charagua Iyambae, fuera del Kaa-Iya, hasta su curso inferior dentro del Área Protegida, donde se despliegan amplias planicies de inundación y humedales temporales y permanentes; entre ellos destaca Laguna La Madre.
Este entramado de agua, cultura y vida convierte a Yande Yari en un símbolo de la unión entre naturaleza y pueblos originarios, recordándonos que proteger sus flujos es también proteger nuestra memoria y futuro.

Yande Yari: respeto a la abundancia
Cuando las mujeres y los niños salen a pescar, los guaraníes piden permiso a Yande Yari, Nuestra Abuela. Ella es la Dueña de los Peces, la que concede este alimento vital para la supervivencia de su pueblo. “No se consiguen peces si no se le pide permiso”, cuentan los Isoseños.
Se cuenta que, cuando nada entre las mujeres que pescan, las aguas se agitan y los peces aparecen entre ellas. Pero Yande Yari también pone límites: no permite que las personas se excedan con la pesca, pues los peces le pertenecen. “Los niños no le temen y se muestran acostumbrados a Ella”, comentan las señoras.
Nuestra Abuela tiene muchas formas de mostrarse. Una de las más frecuentes es la de una mujer hermosa, con una larga cola de serpiente, recordando que la naturaleza guarda misterios y que la abundancia siempre debe ser respetada.
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Bibliografía Plan de Manejo Kaa-Iya.
Edición: Katia Garrido, CERAI
Revisión: Equipo CERAI / PN ANMI Kaa-Iya
Sobre el autor
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Maria Katia Garrido Suarez
Maria Katia Garrido Suarez, es Relacionista Público para los Objetivos de Desarrollo (ODS), con especialidad en promover la conservación de la biodiversidad y medios de vida en comunidades en torno a las áreas protegidas. Con más de una década impulsando campañas urbanas ambientales y acciones rurales de revalorización, sensibilización y protección del medio ambiente y pueblos indígenas. Su principal interés es contribuir desde la comunicación, a una gestión eficiente de los territorios y a la justicia ambiental.



