
Desde la Asociación de Mujeres Emprendedoras Buscando Nuevos Horizontes, de la comunidad de Palmarito de la Frontera, en la TCO Monte Verde, municipio chiquitano de Concepción del departamento de Santa Cruz, denunciaron la destrucción de más de palmeras de cusi durante la apertura de una calle con maquinaria pesada, una intervención que —según las recolectoras— vulnera la resolución emitida meses atrás para proteger el bosque comunal donde desarrollan su actividad productiva.
La cacique de la comunidad, Asunta Méndez, rechazó esa versión en entrevista con Revista Nómadas. Afirmó que la obra forma parte de un proyecto de ampliación urbana aprobado por la asamblea comunal desde gestiones anteriores y aseguró que únicamente fueron retiradas entre seis y siete plantas de cusi.
Por su parte, Central Indígena de Comunidades de Concepción (CICC), este 14 de julio, un día después de lo ocurrido, difundió un comunicado en el que se deslinda de las decisiones asumidas por la dirigencia de Palmarito de la Frontera y sostiene que estas contravienen las normas de uso de los bienes comunes del Territorio Indígena Monte Verde.

Las mujeres denuncian la destrucción de su principal fuente de ingresos
Según el testimonio de una de las integrantes de la Asociación de Mujeres Emprendedoras “Buscando Nuevos Horizontes”, quien pidió mantener su identidad en reserva por temor a represalias, la destrucción del bosque era un conflicto anunciado desde hace meses. La mujer aseguró que las recolectoras presentaron al menos cinco solicitudes ante las autoridades comunales para preservar las palmeras de cusi y respetar los acuerdos alcanzados previamente para proteger la reserva, pero que sus pedidos fueron desoídos. “A pesar de tanto documento que hubo, la autoridad aun así lo tumbó, destrozó la vida de cada una de nosotras que vivimos del cusi”, afirmó.
La entrevistada relató que el viernes 10 de julio, alrededor de las 11:00, una maquinaria tipo oruga ingresó al sector este de la reserva y abrió una vía de aproximadamente 15 metros de ancho por 500 metros de largo. Según su versión, la maquinaria era operada por un colono menonita y la obra respondió a un acuerdo entre las autoridades comunales y ese sector para facilitar el tránsito de maquinaria agrícola hacia tierras arrendadas dentro del territorio indígena. “Nos dijeron que era por el progreso y la ampliación de calles, pero el progreso no es tumbar las palmeras. Hoy todo es un desierto”, lamentó. La mujer sostiene que durante esa intervención fueron derribadas más de 60 palmeras de cusi de más de 25 años de antigüedad, además de árboles nativos de almendra y pesoe.
La asociación, integrada por 25 mujeres chiquitanas —explicaron— obtiene de este bosque la materia prima para producir aceite de cusi prensado en frío destinado a la elaboración de cosméticos naturales. De acuerdo con las emprendedoras, cada mes comercializan alrededor de 60 litros de aceite en el mercado de Cochabamba, por lo que la pérdida de las palmeras representa un golpe directo a su economía.
La cacique Asunta Méndez, sostiene una versión diferente de los hechos.
Dijo que el daño fue mucho menor al denunciado.
“Por lo menos son unas seis a siete plantas nomás fueron. No es todo como lo mencionan ellas”, sostuvo.
Según explicó, la comunidad trabaja en la elaboración de un documento para declarar una reserva de cusi en otros sectores del territorio, por lo que considera que la apertura de la calle no compromete la conservación de la especie.
Méndez explicó que la apertura de la vía responde a un proyecto de ampliación urbana que viene discutiéndose desde hace varias gestiones.
“Ya estaba decidido antes de que yo entrara como autoridad. La comunidad acordó que había que crecer hacia ambos lados”, indicó.
“La comunidad es la que decide. Como autoridad uno hace lo que la comunidad determina; no hacemos las cosas por voluntad propia”, señaló.
Pero las mujeres de la Asociación de Mujeres Emprendedoras Buscando Nuevos Horizontes, dijeron que ellas también son parte de la comunidad y que no solo que han sido escuchadas, sino que se han quedado sin las palmeras de cusi que eran su sustento económico y que por oponerse a la apertura de ese camino también recibieron la amenaza de recibir 25 chicotazos.
Consultada sobre el acuerdo alcanzado meses atrás para preservar el bosque de cusi, la cacique respondió que posteriormente la propia asamblea decidió continuar con la apertura de la calle debido a las necesidades de crecimiento de la comunidad.

La CICC se deslinda de las decisiones de Palmarito
La posición de la comunidad de Palmarito contrasta con la asumida por la Central Indígena de Comunidades de Concepción (CICC), que el 14 de julio difundió un comunicado público en el que marca distancia de las decisiones adoptadas por esa comunidad.
En el documento, el directorio de la CICC informa que “deslinda toda responsabilidad por las decisiones, acciones o medidas que dicha comunidad adopte de manera unilateral”, y advierte que cualquier consecuencia derivada de esas actuaciones será responsabilidad exclusiva de quienes las promuevan, autoricen o ejecuten.
Asimismo, la organización indígena afirma que “no avala, no respalda ni reconoce” las acciones y determinaciones asumidas por la comunidad de Palmarito de la Frontera durante las últimas semanas, al considerar que “atentan contra los intereses colectivos del territorio, debilitan la unidad orgánica y contravienen el Reglamento de Uso y Aprovechamiento de los Bienes Comunes del Territorio Indígena Monte Verde”.
La CICC también recuerda que ninguna comunidad, dirigente o persona puede anteponer intereses particulares a las decisiones colectivas, especialmente cuando estas afectan bienes comunes como el cusi, la almendra chiquitana y otros productos forestales no maderables pertenecientes al territorio indígena.
El apoyo de colonos menonitas
La denunciante, que es miembro de la Asociación de Mujeres Emprendedoras “Buscando Nuevos Horizontes”, dijo que la calle apertura da, en realidad se trata de una vía para que los menonitas puedan pasar con su maquinaria agrícola”, y detalló que la calle recién abierta no tiene otra finalidad que desviar el tránsito de los equipos agrícolas pesados de los colonos menonitas hacia el exterior del centro urbano, facilitando su paso hacia las tierras que la propia comunidad les ha alquilado hacia el interior del territorio indígena.
Respecto a la participación de colonos menonitas, a su vez, la cacique confirmó que existe apoyo con maquinaria para distintos trabajos comunitarios, aunque rechazó que la apertura de la calle se hubiera realizado para beneficiar exclusivamente a ese sector.
“Ellos siempre apoyan porque el municipio nunca ayuda en nada. Siempre existe una contraparte de la comunidad”, afirmó.
Méndez agregó que la nueva vía también responde a necesidades de seguridad para los habitantes de Palmarito, debido al tránsito de vehículos y maquinaria por el interior de la comunidad.
La Central Indígena de Comunidades de Concepción (CICC), en su comunicado, convocó nuevamente a la comunidad de Palmarito de la Frontera a retomar el diálogo y anunció que continuará aplicando sus normas y procedimientos internos para preservar la unidad del Territorio Indígena Monte Verde.
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