
La sesión del Concejo Municipal de Roboré realizada el martes 7 de abril, en la comunidad de Chochís (municipio de Roboré), confirmó que la empresa A PLUS S.R.L. operó sin licencia ambiental ni de funcionamiento, en medio de denuncias por la explotación ilegal de agua en las nacientes que abastecen a la población.
Durante la lectura de informes municipales, se evidenció que la empresa desarrolló actividades sin contar con los permisos correspondientes, en una zona protegida por la Ley Municipal 009/2019, que prohíbe el uso comercial del agua en las nacientes.
El informe del Ejecutivo Municipal señaló que la norma no ha sido reglamentada, lo que —según su posición— dificultaría su aplicación. Sin embargo, concejales y el abogado de la comunidad indicaron que la ley se encuentra vigente desde su promulgación y es de cumplimiento obligatorio, por lo que la falta de reglamentación no impide su aplicación.
En el marco de la sesión, también se informó que la familia Kelley no permitió la inspección programada en el predio La Selvita, solicitando su reprogramación.

Ante la imposibilidad de ingresar al lugar, los concejales, junto a la representante regional de la Defensoría del Pueblo, realizaron una verificación en la infraestructura de la Cooperativa de Agua Chochís, donde se constataron afectaciones y riesgos graves al sistema de agua comunitario, atribuidos a la manipulación de tuberías de rebalse hacia el predio privado.
Asimismo, se evidenció la ausencia de autoridades del Ejecutivo Municipal en la sesión, pese a haber sido convocadas, lo que generó cuestionamientos por parte de la población.
En este contexto, los concejales municipales presentes se comprometieron a iniciar acciones legales por incumplimiento de funciones del Ejecutivo Municipal, debido a la falta de aplicación de la normativa vigente y a la ausencia de acciones para frenar las actividades denunciadas.
El conflicto por el uso del agua en Chochís se mantiene activo desde hace más de cuatro meses, mientras la población insiste en el cumplimiento de la normativa que protege las nacientes.
La contraparte, representada por Frederick Kelley, sostiene que el proyecto en Chochís se basa en un modelo de “conservación con desarrollo productivo”, que integra producción local, educación, turismo responsable y protección ambiental. Afirma que el embotellado de agua es de bajo impacto, con consumo reducido y controlado por la cooperativa, y que forma parte de una iniciativa más amplia que incluye reforestación, agroforestería, formación de jóvenes y alianzas académicas. Según su versión, no se busca una explotación masiva, sino generar valor sostenible que permita financiar la conservación y recuperar áreas degradadas mediante inversión privada.
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