
A cuatro meses de que la comunidad de Chochís (municipio de Roboré) denunciara públicamente la explotación ilegal y el uso comercial de sus nacientes de agua, la población señala que las autoridades del municipio de Roboré aún no han tomado medidas efectivas para detener las operaciones de una empresa privada. Según la comunidad, la empresa continúa utilizando agua proveniente de las vertientes que abastecen al sistema comunitario de agua potable, pese a la existencia de normativa municipal que prohíbe expresamente el aprovechamiento comercial o industrial del recurso hídrico en las nacientes de Chochís.
Estas fuentes de agua se encuentran protegidas por la Ley Municipal 009/2019, que establece la inmovilización administrativa de aproximadamente 853 hectáreas correspondientes a las nacientes de agua de Chochís, prohibiendo cualquier tipo de aprovechamiento comercial o industrial del recurso hídrico en esta zona de cabecera de cuenca, de donde se abastece toda la población.
Según informes técnicos de la Cooperativa de Agua Chochís, la empresa habría realizado modificaciones clandestinas en el sistema comunitario de agua, desviando parte del flujo hacia una planta embotelladora ubicada en el predio La Selvita. Esta intervención habría implicado el corte y desplazamiento de cañerías que conducían el agua de rebalse hacia el río, afectando infraestructura comunitaria destinada al abastecimiento de las familias de Chochís.
Las vertientes que abastecen a la población también alimentan la cascada Velo de Novia, uno de los paisajes naturales más emblemáticos de la Chiquitania. Este recurso posee un alto valor ecológico y cultural para los habitantes del lugar, quienes han convivido históricamente en armonía con su entorno. Chochís fue declarado Patrimonio Cultural y Natural en 2009, reconocimiento que resalta el valor ecológico, cultural y paisajístico del territorio. Esta declaratoria implica un compromiso de protección integral del territorio, especialmente de sus fuentes de agua, esenciales tanto para la supervivencia de la comunidad como para la conservación del ecosistema de la cabecera de cuenca.
Ante esta situación, la comunidad organizó vigilias en defensa de las nacientes, luego de constatar que camiones con agua embotellada salían del predio La Selvita durante horas de la noche. Posteriormente se iniciaron medidas de presión, incluyendo un bloqueo de la carretera bioceánica, el cual fue frenado por el Gobierno Autónomo Municipal de Roboré y la Fiscalía bajo el argumento del periodo electoral, situación ante la cual la comunidad se declaró en estado de emergencia.
Las autoridades comunales de Chochís señalan que estas irregularidades han sido denunciadas oportunamente ante el Gobierno Autónomo Municipal de Roboré, sin que hasta la fecha se hayan adoptado medidas efectivas para frenar las actividades denunciadas ni garantizar el cumplimiento de las leyes municipales que protegen las nacientes de agua de la comunidad.
Asimismo, en una inspección realizada el 2 de marzo por la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), según consta en el acta correspondiente, los comunarios dijeron que se verificó que la planta embotelladora continúa en funcionamiento, pese a las denuncias presentadas por la comunidad y a la normativa municipal que prohíbe el aprovechamiento comercial del agua en las nacientes de Chochís.
Las autoridades y la población de Chochís exigen el cese inmediato de las operaciones de la embotelladora, la investigación de las irregularidades denunciadas y el cumplimiento estricto de la normativa municipal que protege las fuentes de agua de la comunidad. Señalan además que el discurso empresarial como un ejemplo de sostenibilidad y respeto por el agua contrasta abiertamente con lo que ocurre en el territorio, donde los hechos evidencian una apropiación privada de un bien común y la vulneración de las normas locales que protegen la cabecera de cuenca de Chochís.
En este sentido, la comunidad exige:
- A las autoridades del Gobierno Autónomo Municipal de Roboré, que actúen de manera inmediata haciendo respetar las leyes municipales vigentes y que se sancione a quienes las han vulnerado mediante la explotación ilegal de las nacientes de agua de Chochís, garantizando además la protección del agua como bien colectivo y patrimonio natural de las comunidades chiquitanas.
- A la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico (AAPS), que detenga el hostigamiento del empresario hacia la Cooperativa de Agua Chochís RL y respete las decisiones adoptadas por la organización comunitaria que administra el sistema de agua potable a través de sus asambleas.
Para la comunidad, el agua es un bien común que garantiza la vida y la continuidad del territorio.
“El agua no se vende, se defiende”.
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