
Gory Patiño, director de la galardonada película Mano propia, confirmó que la clave del éxito artístico y de su impacto social no fue una fórmula de ficción, sino la fidelidad a la cruda realidad boliviana. La cinta, que transforma una crónica periodística escrita por Roberto Navia, sobre un linchamiento en un drama con tintes de western contemporáneo, ha cosechado premios internacionales al atreverse a diagnosticar un “sistema roto” donde la justicia por mano propia prevalece.
En conversación con Nómadas, el cineasta aborda el riesgo de adaptar un tema tan sensible, elogiando el poder del periodismo de investigación como motor de su obra. Más allá de los galardones, Gory discute los desafíos de la distribución, y aprovecha para exigir un mecanismo de apoyo estatal para el sector: enfatiza que Bolivia es el último país de la región sin un fondo continuo de cine, un vacío que debe llenarse para que el éxito y la visibilidad de Mano propia puedan ser replicados por las futuras generaciones y que el cine boliviano se consolide como una “marca país”.
P. Gory, dirigiste Mano Propia en un momento crucial para el debate social en Bolivia. Viendo los premios y la tracción internacional lograda hasta ahora, ¿cree que fue el momento perfecto para llevar esta historia a la pantalla grande? ¿Cuál fue la decisión estratégica clave, que según su criterio, terminó siendo el imán para los jurados y la prensa especializada en el extranjero?
R. Yo creo mucho en el poder de una historia real. La realidad es mi mayor fuente de inspiración. MANO PROPIA se basa en un linchamiento ocurrido el 1 de junio del 2013. Ese hecho fue cubierto por el gran Roberto Navia cuando trabajaba como periodista de El Deber. Conmovido e impactado, Roberto se quedó en el lugar de los hechos, habló con los implicados y afectados y escribió la crónica TRIBUS DE LA INQUISICIÓN. Años más tarde leí esa obra y quedé conmovido por su relato. Visualicé los hechos y lo llamé para que me otorgue el honor de llevarla al cine. Sentí la importancia de volver a narrar ese texto porque lamentablemente, los linchamientos siguen ocurriendo hoy en día. Vivimos en una sociedad que ya se acostumbrado a las noticias sobre ajusticiamientos en nuestros barrios, en nuestros pueblos. El hecho de contar una historia, a diferencia de una noticia, conecta con el público y provoca un diálogo.

P. Recientemente, la película ha conseguido dos premios significativos: un galardón nacional y un premio internacional. ¿Cómo ha capitalizado el equipo de “Mano Propia” estos dos triunfos?
R. MANO PROPIA ganó el Premio del Público en el FENAVID. Ese reconocimiento me alegró muchísimo. La película ya no es mía, pertenece a la gente. El hecho de que después de cada proyección el público se queda a debatir sobre el tema y la historia, es muy gratificante. En el FENAVID además tuvimos una gran presencia de jóvenes que vieron la película y la comentaron. Tuve el privilegio de dar un taller y sentirme parte del evento. Estoy muy agradecido.
En el festival de Cine de Ensenada, tuvimos la grata noticia de recibir el PREMIO DE DISTRIBUCIÓN otorgado por BENUCA FILMS que distribuirá la película en México. Cuando MANO PROPIA estaba en postproducción fue seleccionada en la categoría de work in progress del Festival de Cine de Guadalajara que se llama GUADALAJARA CONSTRUYE. Ahí agentes de venta y productores vieron el filme y es grato que un año más tarde, con la peli ya terminada, nos otorguen esta distinción. México es un territorio enorme. Es una gran oportunidad para seguir creciendo.
Recientemente, el festival de Cine de Oruro, nos otorgó el DIABLO DE ORO a la Mejor película del festival. Si bien los cineastas no hacemos cine para ganar premios, un reconocimiento es un empujón a seguir remando cuesta arriba con más fuerza. El festival de Oruro es otro gran espacio para el cine nacional en el que h participado con mis otros filmes, le tengo gran cariño y aprecio.
MANO PROPIA estuvo además en estos últimos meses en el LATcinemaFest de Barcelona, en el Festival de Cine Latino de San Francisco, en el festival PUENTES DEL SUR en Montevideo, fue parte de la muestra de cine Iberoamericano en Valparaíso y fu parte del festival BAJO LA PIEL en La Paz.

P. El verdadero éxito de una película también se mide por su capacidad de sostener una conversación tras su paso por festivales y cines. ¿cuál es el plan a largo plazo para que “Mano Propia” se mantenga relevante y accesible?
R. Espero que podamos pronto poner MANO PROPIA en alguna plataforma accesible al público para que se la pueda ver a largo plazo. Aún no sabemos qué camino vamos a seguir, seguramente pronto tendremos noticias el 2026.
P. Tras los logros, ¿sientes que el éxito artístico y comercial de la película ha validado la decisión de convertir una pieza tan cruda de periodismo en una obra de ficción?
R. Yo creo mucho en el periodismo de investigación. Sin el olfato y la sensibilidad de Roberto, no existiría MANO PROPIA. Es una pena que esta actividad esté muriendo en no sólo en Bolivia sino en el mundo. La investigación ya no se realiza como se solía hacer, vivimos en un mundo donde lo inmediato es más importante que lo profundo. Las redes sociales nos han acostumbrado a obtener los sucesos de manera rápida, casi en vivo. Hoy en día vivimos inundamos de fake news, compartimos noticias sin analizarlas ni cuestionarlas. Los comunicadores somos una especie en extinción. El periodismo investigativo cuestiona las razones por las cuales suceden los eventos, El POR QUÉ de las cosas no sólo el QUÉ. Debemos apuntar a cuestionar los hechos y cuestionarnos por qué nos comportamos de cierta manera. Lo mismo sucede con el cine. Películas que te persiguen luego de haberlas visto, son las que interpelan, se quedan en tu memoria y las comentas a tus amigos. Para mí , eso vale la pena. El éxito no radica sólo en lo comercial ni en lo artístico, sino en la capacidad que tiene un proyecto en generar un siguiente proyecto. El cine es un maratón de largo aliento.
P. Tu dirección en “Mano Propia” ha sido elogiada por su habilidad para manejar temas sociales con una estética pulida. Ahora que la película ha sido vista y juzgada positivamente en varios circuitos, ¿cómo analizas la identidad autoral que se ha consolidado con esta obra? ¿Consideras que el uso de elementos de thriller se está convirtiendo en una “marca” distintiva de tu cinematografía?
R. Amo los policiales, el cine negro lo veo desde niño. Los anti héroes me atraen. En el caso de MANO PROPIA, quise al inicio darle un toque policial pero su planteamiento se parece más un western en el que un justiciero llega a un pueblo intentando imponer la justicia ordinaria donde la gente tiene sus propias leyes. Lo que sí intenté mantener en el guion es el suspenso, la crónica de Roberto transmite la ansiedad y angustia que sufrió un padre de familia intentando salvar a sus hijos de ser quemados vivos.
Sin embargo, MANO PROPIA ocurre en una Bolivia donde existe un abandono estatal, un lugar donde “la lluvia escoge a quien mojar.” He intentado que la historia sea contada como un clásico Whodunnit en el que se busca al culpable, sin embargo lo que sucedió nunca se resolvió de una manera clara. No hay ganadores, todos pierden. La historia no tiene respuestas, sino genera más preguntas. Y ahí radica creo yo lo auténtico del relato. MANO PROPIA no tiene un desenlace donde el detective encuentra al culpable al final de la historia, al contrario la realidad se devora a todos, el sistema roto es el que prevalece y se repite. Ese 1 de junio no sólo 5 chicos fueron quemados vivos, toda una sociedad ardió con ellos y esa llama no cesa.

P. Representar a Bolivia en la contienda del Oscar es un ejercicio riguroso de gestión, promoción y diplomacia cultural. Más allá del arte, la candidatura al Oscar es una lección de producción ejecutiva. ¿Cuál fue la mayor lección aprendida en términos de networking o gestión de recursos que adquiriste durante este proceso? ¿Hay algún modelo de promoción o apoyo estatal que, a tu juicio, debería replicarse en Bolivia para facilitar el camino internacional a las futuras generaciones de cineastas?
R. Buena pregunta. El marketing y distribución de una película debe ser presupuestada en toda película. La distribución es un reto, es algo que no aprendemos a profundidad al estudiar cine. El mover al cine boliviano en circuitos internacionales debe ser parte de una política cultural de Estado. El cine boliviano es Marca País y hoy más que nunca tenemos grandes películas que han sido reconocidas en festivales que merecen llegar a más gente. Nuestro país es pequeño para generar una gran taquilla por eso precisamos trascender fronteras. La gente conoce países mediante sus películas y series, es hora que Bolivia se abra al mundo mediante su cine y sus historias.
P. Aunque la película se centra en la justicia social, el entorno donde se desarrolla la acción (la geografía, el paisaje, el uso de la tierra) es fundamental para la atmósfera. Al filmar en estos ambientes, ¿encontraste una conexión sutil entre la precariedad de los personajes y el deterioro ambiental que pudiera estar afectando sus vidas y generando conflictos? Además, desde una perspectiva de producción, ¿cómo abordó el equipo el impacto ambiental de una filmación de esta escala en los entornos naturales y urbanos utilizados?
R. El entorno donde se filmó MANO PROPIA marcó la estética y el tono del relato. El hecho real ocurrió en El Chapare por lo tanto precisábamos una locación similar al trópico cochabambino. Nuestra productora, Claudia Gaensel, encontró PALOS BLANCOS y SAPECHO, ambas localidades en el Norte de La Paz, como la locación idónea para filmar la película. No sólo porque las características geográficas son parecidas sino que la gente del pueblo acogió el proyecto como suyo.
Filmamos durante un verano agobiante, a 38 grados, en una humedad extrema donde tormentas tropicales nos sorprendían y teníamos que cambiar el plan de rodaje en segundos. Ese clima lo adopté como parte de la historia. La atmósfera ayudó a los actores a respirar ese aire denso, a vivir ese infierno. La belleza de los paisajes del lugar marcaron la paleta de colores: Un verde oscuro e intenso marcó el look fotográfico de MANO PROPIA.
La intervención fue casi mínima. Si bien ambientamos el comando policía y la oficina del fiscal, las demás locaciones son tal cual. Nuestros pueblos se parecen, incluso en el lugar había ocurrido un hecho similar meses antes del rodaje. Los pobladores trabajaron en el rodaje en distintos rubros de la producción, incluso FREDDY CHIPANA, protagonista del filme, impartió un taller de actuación a los jóvenes de Palos Blancos quienes también actuaron en la película. Fue mi primera vez que dirigí actores naturales, aprendí mucho filmando fuera de mi cuidad pero mi equipo me hizo sentir en casa.

P. El recorrido de “Mano Propia” es ahora una referencia para la industria nacional. Mirando hacia atrás en este camino de logros, ¿cuál crees que será el impacto más duradero de “Mano Propia” en la industria cinematográfica boliviana? ¿La película ha demostrado un modelo de financiación, una capacidad técnica o un género que otros directores bolivianos deberían explorar para alcanzar una visibilidad similar?
R. MANO PROPIA se ha financiado gracias a un esfuerzo privado de la Fundación Doria Medina de Samuel Doria Media y Leonel Fransezze, ambos son los productores ejecutivos de la película. Me siento bendecido que hay gente que cree en mi trabajo y mi locura. Creo enfáticamente que el cine nacional precisa de incentivos estatales y que nuestra Ley debe ser reglamentada de una vez. Somos el último país en la región que carece de un Fondo Estatal continuo. Espero que soplen buenos vientos en el cine nacional.
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