
Una investigación botánica realizada en el Parque Nacional y ANMI Kaa-Iya del Gran Chaco registró 534 especies de plantas vasculares y permitió identificar a Angelonia perennis como un nuevo registro para Bolivia, además de redescubrir al cactus Gymnocalycium chacoense, una especie clasificada En Peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y conocida únicamente en los farallones rocosos del Cerro San Miguel, cerca de la frontera con Paraguay.
En el marco de la Actualización del Plan de Manejo 2027-2036 del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) Kaa-Iya del Gran Chaco, proyecto ejecutado por la Fundación Cerai, con apoyo de Pew Charitable Trusts y el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, se realizaron estudios botánicos en el área protegida, consolidando un valioso inventario de la flora vascular dentro del territorio. Gracias a expediciones de campo propias y al análisis de colecciones realizadas por otros especialistas, se registraron 534 especies de plantas vasculares, (94 familias, 347 géneros), un aumento significativo respecto a estudios previos. Las plantas vasculares son aquellas que tienen un sistema interno de tubos que transportan agua, minerales y nutrientes por toda la planta.
De acuerdo con el Libro Rojo de Plantas Amenazadas de las Tierras Bajas de Bolivia, y la lista de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), 44 especies se encuentran clasificadas en alguna categoría de amenaza: 25 están En Peligro y 19 son consideradas Vulnerables. Además, se identificaron 14 especies endémicas de Bolivia, lo que resalta el valor estratégico del Área Protegida para la conservación de la biodiversidad nacional.

Entre las zonas de mayor relevancia ecológica se destacan los arenales de los Distritos Misiones y Guanaco, además de los Bañados del Isoso, lugares que albergan una alta concentración de especies amenazadas. Por ello, se recomienda revisar la zonificación actual de estas áreas, con el fin de fortalecer su protección y manejo.
Un aspecto crítico señalado por el equipo investigador, es la falta de información sobre las serranías centrales del Área Protegida, que se extienden en dirección Oeste-Este. Debido a su difícil acceso, estas zonas aún no han sido exploradas en profundidad, aunque podrían contener especies nuevas para la ciencia o registros inéditos para el país. Estas serranías se destacan también por su valor cultural al ser consideradas sitios sagrados en la cosmovisión del Pueblo Guaraní.
Cabe destacar que, en el Plan de Manejo 2013–2022, se reportaban 203 especies de plantas vasculares. Hoy, esa cifra ha aumentado significativamente, incluyendo el nuevo registro para Bolivia de la especie Angelonia perennis, encontrada en los palmares inundables del Chaco, en la zona del Sitio Ramsar Palmar de las Islas, si bien su reconocimiento oficial aún requiere una publicación científica, la colección ya forma parte del Herbario del Oriente Boliviano (USZ), de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), y estará disponible para consulta especializada. A su vez, se redescubrió el cactus Gymnocalycium chacoense, especie que únicamente se encuentra en los farallones rocosos del Cerro San Miguel próximo a la frontera con Paraguay. Este es un gran hallazgo considerando que actualmente la especie está clasificada En Peligro (EN) de extinción por la Lista Roja de la UICN.
La presencia de la cactácea pone de manifiesto el extraordinario valor de conservación del área protegida y la necesidad de resguardar los cerros y serranías que albergan vegetación saxícola característica del Chaco. A su vez, este descubrimiento reafirma que la protección de los bosques secos tropicales del Kaa-Iya significa salvaguardar especies únicas que no existen en ningún otro lugar del planeta.
Finalmente, se advierte que la principal amenaza para esta riqueza botánica es el avance de la frontera agrícola, especialmente en el norte del Área Protegida y en los alrededores de los Bañados del Isoso. Esta presión amenaza especies como Bulnesia sarmientoi (guɨraita o guayacán morado), clasificada como En Peligro (EN), y refuerza la urgencia de actualizar la zonificación y fortalecer las medidas de conservación.
Estos estudios sobre la flora del bosque seco se enmarcan en la primera Fase de Actualización del Plan de Manejo y cuenta con el acompañamiento de guardaparques, la participación de comunidades; así como el seguimiento y contribución técnica de un Comité Impulsor. A su vez, los investigadores destacan que se requieren más estudios científicos, ya que aún existen numerosos sectores del Kaa-Iya que permanecen sin explorar.
Desde el Parque Nacional y ANMI Kaa-Iya del Gran Chaco, se agradece a los aliados que hacen posible la iniciativa, en especial al Comité Impulsor, conformado por actores territoriales e instituciones aliadas.

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Resultados deAlexander Parada, especialista en Botánica, Investigador Asociado al Museo de Historia Natural Noel Kemppf Mercado (MHNNKM)
Edición: Katia Garrido de la Fundación Cerai
Revisión: Alexander Parada y Luzmila Arroyo del MHNNKM; Denisse Quiroga de la Fundación Cerai
Aprobación: Parque Nacional y ANMI Kaa-Iya del Gran Chaco/SERNAP
Sobre el autor
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Maria Katia Garrido Suarez
Maria Katia Garrido Suarez, es Relacionista Público para los Objetivos de Desarrollo (ODS), con especialidad en promover la conservación de la biodiversidad y medios de vida en comunidades en torno a las áreas protegidas. Con más de una década impulsando campañas urbanas ambientales y acciones rurales de revalorización, sensibilización y protección del medio ambiente y pueblos indígenas. Su principal interés es contribuir desde la comunicación, a una gestión eficiente de los territorios y a la justicia ambiental.



