
“¿Qué es lo que estamos haciendo? Controlando todas las cosas que pueden existir y pasar en el territorio; nosotros venimos a vigilar”, afirma Rubén Apase, responsable de Recursos Naturales del GIA-TIM.
A bordo de dos lanchas, una comisión de inspección conformada por autoridades de la Subcentral de Cabildos Indigenales TIM, la Subcentral de Mujeres TIM y el Gobierno Indígena Autónomo del TIM (GIA-TIM) desplegó un operativo sobre el río Cuberene el pasado 15 de junio, en el departamento beniano de Bolivia. La movilización respondió a reportes de las comunidades sobre posibles actividades ilegales —como tala, caza y pesca— perpetradas por personas externas al territorio. En cumplimiento de las normas de su autonomía, se puso en marcha el Sistema de Control y Vigilancia, un mecanismo propio desarrollado y aprobado por los habitantes para monitorear, controlar y sancionar a quienes vulneren una región que lucha por conservar sus bienes naturales comunes y su biodiversidad.

Tras recorrer casi 50 kilómetros a través del río, extendiéndose hasta el arroyo Bermejo y zonas aledañas, la comisión visitó las comunidades locales para escuchar sus demandas. “Hay gente que entra y nosotros no sabemos; eso me tiene preocupado. Siempre le pido [a la comunidad] que a quien veamos se lo detenga y se le decomise [lo que lleva]”, comenta Adalberto Moye, corregidor de San Juan del Cuberene.
Su inquietud no es menor. La vasta extensión del TIM y el excelente estado de conservación del Área de Conservación del Patrimonio Histórico, Social, Cultural y Espiritual Loma Santa atraen a terceros de forma ilegal. La extracción de especies maderables, la caza de animales silvestres y la pesca comercial —ajenas a los usos y costumbres tradicionales— amenazan de forma directa el equilibrio en el que viven las familias indígenas.
El respaldo de la ley autonómica
La Ley Autonómica N.º 10/2025 del Sistema de Control y Vigilancia Territorial faculta legalmente a las autoridades y guardabosques a detener y sancionar, bajo sus normas propias, a los infractores. Bernardo Muiba, presidente de la Subcentral de Cabildos Indigenales TIM, enfatiza que estas acciones hacen respetar su autodeterminación: “Si en algún caso podemos encontrar personas sacando madera ilegalmente, sin autorización de las autoridades del gobierno [indígena] y de las comunidades, vamos a detenerlos. Si los encontramos infraganti, se van a retener sus herramientas de trabajo, como también el material que estén cortando, ya sea madera, o la caza, carne de animales silvestres o pescado”.
El ejercicio práctico de estas normas y la protección activa de su entorno demuestran cómo la autonomía indígena fortalece las capacidades de gestión territorial. Hoy, afirman los comunarios del TIM, con el apoyo técnico de ORÉ y el financiamiento de DDI e IWGIA, los pueblos del TIM combinan su conocimiento ancestral con tecnología y herramientas logísticas para resguardar de las amenazas externas su “casa grande”.



