
Un video que circula en TikTok no habla de agricultura ni de producción de alimentos. Habla, sin rodeos, de cómo se están ofreciendo a brasileños tierras bolivianas que en realidad son bosque.
La realidad es simple y conocida. En Bolivia ya no queda tierra de vocación agrícola intensiva disponible en la frontera. Lo que hoy se pone en el mercado de internet es bosque, presentado como “oportunidad productiva”.
En el video, un promotor brasileño explica con total naturalidad que el Estado boliviano permite desmontar hasta el 90% del predio, dejando solo un 10% como “reserva”, y que el procedimiento estándar es: desmonte total con tractores D8 y cadena (“correntão”), amontonado del bosque, secado y quema.
Cuando le preguntan si esto está permitido en Bolivia, la respuesta es directa: “Sí, el gobierno te da autorización para ir derribando, apilando y después quemando”.
Esto no describe producción agrícola.
Para varios entendidos en el tema, el video, en realidad, describe el mecanismo básico del tráfico de tierras: desmontar y quemar bosque para “habilitar” el predio — convertirlo en un activo vendible, alquilable o hipotecable. Una hectárea de bosque que vale $200-300 pasa a valer $1.500-2.500 una vez desmontada y titulada. El negocio no es la soya: es la plusvalía inmobiliaria.
En Revista Nómadas, a través de varios reportajes, se ha comprobado que cada quema tiene consecuencias directas:
Se pierde lluvia — los bosques que estamos quemando producen la humedad que alimenta nuestra agricultura
Se pierde la base productiva futura
Se multiplican los incendios forestales que cada año son peores
Estamos quemando el bosque que produce nuestra lluvia para sostener un negocio inmobiliario rural de corto plazo, con aval del Estado.
Cabe enfatizar que lo más grave, es que esto no es clandestino. Se promociona abiertamente en redes sociales como oportunidad de inversión. Lamentablemente, Bolivia se ha convertido en lo que Mato Grosso fue hace 30 años — la nueva frontera barata para el capital agropecuario brasileño. No es desarrollo. No es progreso.
Es deforestación legalizada y tráfico de tierras, dicho sin vergüenza en redes sociales.
Ante la evidencia pública en redes sociales, ¿qué medidas de fiscalización está tomando el Gobierno para evitar que Bolivia sea promocionada en el exterior como una “tierra de remate” para el capital extractivista?
@alendasantos0 Rádio📻Cipó🤠MTvéio👻assombrado😎bibibiuuuu
♬ som original – A lenda
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