
La noticia ha llegado con la fuerza de un río amazónico y en un momento profundamente emotivo. La Fundación Gabo ha anunciado oficialmente ayer jueves a los 15 finalistas de la decimocuarta edición del Premio Gabo —el reconocimiento más importante al periodismo en lengua española y portuguesa—. Tras haber sido seleccionada inicialmente entre los 10 nominados, la investigación transfronteriza Autopistas de depredación: anatomía del tráfico de animales en la Amazonía, realizada por Revista Nómadas y medios de otros cuatro países de la región, ha dado el salto definitivo, ya está entre las tres finalistas de la categoría Cobertura.
Esta distinción coincide con el mes aniversario de Revista Nómadas, que el pasado 16 de junio cumplió cinco años de vida y consolidación como medio independiente de investigación sobre temas ambientales en Bolivia, dedicados a narrar la realidad desde las entrañas del territorio.
El periodismo transfronterizo como un acto de resistencia
Autopistas de depredación es un especial periodístico multimedia de seis reportajes apoyado por el Pulitzer Center. Fue realizado de manera colaborativa por un equipo multidisciplinario de cinco países: Revista Nómadas (Bolivia), CasaMacondo (Colombia), OjoPúblico (Perú), Revista Vistazo (Ecuador), Código Vidrio (Ecuador) y Amazônia Latitude (Brasil).
El jurado del Premio Gabo, conformado por Rosental Alves (Brasil), Emilia Díaz-Struck (Venezuela) y Paula Bolívar (Colombia), destacó la magnitud del trabajo: “Uno de los principales aciertos de la investigación está en su ambición y alcance. Aunque el tráfico de especies es un problema grave para la Amazonía, no todos los trabajos periodísticos son tan completos y reveladores sobre su funcionamiento, rutas e impactos”.
El especial Autopistas de depredación, anatomía del tráfico de animales en la Amazonía, contó con otros reportajes, entre los que se encuentran Crímenes en las arenas de río: tatarugas de Bolivia, traficadas para fines gastronómicos, que fue producido por Revista Nómadas, con el trabajo de campo, la investigación y la narración de Iván Paredes Tamayo, la edición de Roberto Navia Gabriel, el análisis de datos de Stasiek Czaplicki Cabezas, las fotografías de Pamela Carvajal y la edición y RRSS de Karina Segovia.
El reportaje realizado por Revista Nómadasaborda la grave y descontrolada depredación de la tataruga y la peta de río en la Amazonía boliviana, principalmente en los departamentos de Beni y Pando. La investigación revela cómo el tráfico ilegal de huevos y carne de estas tortugas en peligro de extinción —impulsado por la exportación ilegal hacia Brasil y Perú— mueve millones de unidades al año y burla los escasos controles estatales, poniendo en riesgo el ciclo ecológico de los ríos y la supervivencia de la especie de tortuga de río más grande de Sudamérica.

Para Roberto Navia Gabriel, director de Revista Nómadas y dos veces ganador del Premio Internacional de Periodismo Rey de España y del Ortega y Gasset, este paso a la final consolida al medio como un referente indispensable en el continente. “Ser finalistas valida un esfuerzo colectivo que desafía las fronteras y demuestra que, frente a las crisis ambientales que desangran a la región, la investigación rigurosa y la mirada transfronteriza son las mejores herramientas para iluminar lo que muchos prefieren ignorar”, enfatizó Navia.
Stasiek Czaplicki Cabezas, periodista de datos y economista ambiental de Revista Nómadas, recibió la noticia con profunda alegría. Para él, este reconocimiento conecta con tres pilares fundamentales que guían su trabajo periodístico: el rigor y la calidad de la investigación, la capacidad de llegar a una audiencia amplia y el impacto real que una historia puede generar para transformar la realidad.
“Hay tres cosas que para mí son esenciales a la hora de pensar en el trabajo periodístico que hago: que sea un trabajo riguroso, de alta calidad; que tenga una amplia difusión, que sea leído por muchas personas; y que genere un impacto, que ayude a cambiar las cosas para bien. Evidentemente, las tres van de la mano: no se consigue una sin las otras”, señaló.
Czaplicki destacó que llegar como finalistas al Premio Gabo, más allá del resultado final, confirma que la investigación alcanzó un nivel de excelencia reconocido por periodistas de amplia trayectoria que forman parte del jurado.
“Recibir este tipo de apreciación de personas que hacen un trabajo que uno admira es muy significativo. Me siento extremadamente feliz por este reconocimiento al esfuerzo colectivo detrás de esta investigación”, expresó.
Karina Segovia, productora de Revista Nómadas, considera que ser finalistas del Premio Gabo es una alegría compartida con toda la comunidad que ha acompañado al medio desde sus inicios. “Este reconocimiento abraza el esfuerzo de un equipo que cree en el periodismo desde el territorio y en la fuerza de las historias que muchas veces permanecen invisibles”, señala.
Santiago Wills, de Casa Macondo y quien dirigió el trabajo conjunto entre los medios aliados, expresó la alegría del equipo por este reconocimiento. Destacó que la investigación fue el resultado de casi un año de trabajo dedicado a comprender cómo opera el tráfico de fauna en la Amazonía, sus redes y los desafíos para detenerlo.
“Nos alegra muchísimo que el trabajo sea uno de los finalistas de este premio. El equipo estuvo trabajando durante casi un año para intentar comprender cómo funciona el tráfico de fauna en la Amazonía y qué se puede hacer para detenerlo. Esperamos que la atención que acompaña esta noticia permita que más personas conozcan esta problemática y que, ojalá, los gobiernos de nuestros países colaboren y actúen conjuntamente para combatir este crimen”.
Wills recordó que la investigación apenas retrata una parte de una realidad mucho más amplia: la de los millones de animales que son traficados cada año en la Amazonía. “Esperamos que este reconocimiento motive a otras personas a contar las demás historias que todavía permanecen ocultas”.

Las cifras que estremecen al continente
Para desnudar el verdadero alcance de las mafias que operan en la Amazonía, el equipo periodístico envió más de medio centenar de solicitudes de información, interpuso más de una decena de demandas legales y analizó cientos de miles de registros de decomisos realizados por las autoridades sudamericanas.
Los resultados del análisis de datos revelan una realidad espeluznante: entre 2010 y 2025, las autoridades de Colombia, Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú incautaron o recibieron más de 46 millones de animales. Esto representa un promedio cercano a los 3 millones por año, una cifra que supera en más de una vez y media los registros oficiales con los que cuenta las Naciones Unidas para todo el mundo.
Diversos estudios calculan que el tráfico ilegal de fauna silvestre mueve anualmente entre 7.000 y 23.000 millones de dólares. En su límite superior, este mercado criminal equivale a casi 1,75 veces el tamaño anual del mercado de la cocaína en Europa.
A pesar de que organizaciones como TRAFFIC y Wildlife Conservation Society advierten que la mayor parte de estos animales son extraídos de la Amazonía, la porosidad de las fronteras, la geografía fragmentada y la inmensidad del bosque habían impedido tener estimaciones reales. Autopistas de depredación ha venido a demostrar que el problema es infinitamente mayor de lo que los gobiernos y las propias ONG asumían.
Seis crónicas con rostro y territorio
A partir del análisis de datos global, el especial se despliega en seis crónicas particulares que ponen el cuerpo y la mirada en los puntos calientes del contrabando:
- En Bolivia: El reportaje Crímenes en las arenas de río: tatarugas de Bolivia, traficadas para fines gastronómicos, producido por Revista Nómadas, documenta la alarmante e impune extracción de millones de huevos y carne de la tataruga y la peta de río en Beni y Pando. El trabajo contó con la investigación, campo y narración de Iván Paredes Tamayo, la edición de Roberto Navia Gabriel, el análisis de datos de Stasiek Czaplicki Cabezas, las fotografías de Pamela Carvajal y la producción para las RRSS de Karina Segovia.
- En Colombia: Santiago Wills, de CasaMacondo, acompañó a pescadores de peces ornamentales, identificados por los datos como el animal más traficado del bioma.
- En Perú: Bianca Padró y el equipo de OjoPúblico investigaron el contrabando de tortugas taricayas y revelaron cómo los zoocriaderos son utilizados para el “lavado” o “blanqueo” de animales silvestres.
- En Ecuador: Los equipos de Revista Vistazo y Código Vidrio evidenciaron las peligrosas conexiones entre el tráfico de fauna y las organizaciones criminales que azotan al país.
- En Brasil: Periodistas de Amazônia Latitude elaboraron una radiografía profunda sobre las rutas del contrabando de aves y otras especies nativas.
Camino a la gran final en Bogotá
Los 15 trabajos finalistas del Premio Gabo 2026 fueron elegidos entre un total de 1.915 postulaciones de 20 países. Como resalta la propia Fundación Gabo, estas historias comparten una misma preocupación: iluminar aquello que permanece oculto por el poder, simplificado por la historia o ignorado por la sociedad. Son la prueba de que el periodismo de excelencia sigue siendo un acto de resistencia.
Los autores de Autopistas de depredación y el equipo de Revista Nómadas participarán el próximo mes en el 14° Festival Gabo en Bogotá, Colombia. Allí formarán parte de la Maratón de las mejores historias de Iberoamérica para compartir los entretelones de la investigación, y asistirán a la gran ceremonia de premiación en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán el próximo 24 de julio, fecha en la que se conocerá al ganador absoluto.
Para el equipo de Revista Nómadas, estar en esta final ya es una victoria, un abrazo colectivo para quienes defienden la crónica documental y la investigación transfronteriza como herramientas vitales para exigir justicia y defender la biodiversidad del planeta.
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