
La Asociación Internacional de Hidrogeólogos (IAH) concedió a la investigadora e hidróloga Mónica Guzmán Rojo el IAH Applied Hydrogeology Award 2026, (Premio de Hidrogeología Aplicada de la AHI 2026) uno de los galardones de mayor trascendencia en la ciencia del agua a escala global. La distinción reconoce a profesionales que realizan contribuciones excepcionales en la aplicación práctica de la hidrogeología, con un impacto medible en países en desarrollo.
La notificación oficial, enviada el 12 de agosto de 2026 por la Secretaria General de la IAH, Jane Dottridge, destaca el dictamen de un panel evaluador independiente: “Sus contribuciones se extienden más allá de la investigación académica y demuestran un compromiso con la aplicación de la hidrogeología en la práctica”. El jurado resaltó que el trabajo de Mónica Guzmán genera un impacto directo tanto en Bolivia como a escala internacional.
En la misma comunicación, Dottridge enfatizó la urgencia global de sus hallazgos: “Su trabajo sobre incendios forestales y aguas subterráneas es particularmente valioso este año, cuando grandes extensiones de Norteamérica y Europa se están quemando”.
La entrega oficial del reconocimiento se realizó ayer 16 de septiembre durante la Asamblea General de la IAH, en el marco del 53º Congreso Mundial de Aguas Subterráneas (53rd IAH World Groundwater Congress) en Budapest, Hungría.
“Es difícil poner en palabras lo que sentí al recibir este reconocimiento de la IAH, una organización que para quienes trabajamos en hidrogeología es la referencia mundial. Siento una enorme gratitud hacia la IAH, pero también hacia todas las personas e instituciones que han sido parte de este trabajo”, dijo Mónica Guzmán a Revista Nómadas, después de recibir el premio internacional.
“Para Bolivia este premio tiene un significado muy especial porque permite llevar más lejos una conversación que cobró fuerza en San José de Chiquitos, donde comenzamos a preguntarnos qué pasa realmente con el agua subterránea después del fuego. Y precisamente esa inquietud nos fue mostrando algo mucho más amplio, que los incendios están profundamente conectados con el agua y que sus consecuencias no se sienten de la misma manera para todos. Que estos hallazgos hoy puedan aportar a una conversación global sobre fuego, agua y equidad es, para mí, una de las cosas más gratificantes de todo este camino”, enfatizó desde Budapest, Hungría.

San José de Chiquitos como laboratorio natural
Detrás de este reconocimiento internacional se encuentra un trabajo sostenido de medición e instrumentación en la Chiquitania. Doctora en Ciencias de la Ingeniería por la Vrije Universiteit Brussel (Bélgica) —donde se graduó con la distinción cum laude tras defender una tesis sobre las alteraciones de la recarga hídrica post-incendio— y docente investigadora de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” (UCB), Guzmán centró su trabajo en responder qué sucede con las reservas de agua subterránea cuando la tierra se quema.
“San José de Chiquitos ha sido un territorio clave de aprendizaje, casi un laboratorio natural, muchas de las preguntas que empezaron allí se fueron convirtiendo en publicaciones, herramientas de gestión y también de divulgación”, reflexiona la hidróloga, quien además coordina el Grupo de Investigación Hidrológica IHDRA en la UCB.

A través del monitoreo directo en zonas como El Sutó y la UCPN Santa Cruz la Vieja, sus hallazgos científicos demostraron de qué manera las altas temperaturas alteran la porosidad del suelo, impidiendo la infiltración del agua de lluvia. Los resultados de sus investigaciones no se quedaron en el papel, sirvieron como sustento técnico para el plan de manejo del área protegida local y fundamentaron la Ley Municipal 219/2025 para la protección de manantiales y zonas de recarga.
En el Congreso Mundial de Budapest, que se está celebrando desde el 14 hasta el 18 de septiembre, Mónica Guzmán expondrá dos trabajos nacidos en la región. Uno sobre la vulnerabilidad y conservación de las zonas de recarga en San José de Chiquitos, y otro sobre estrategias de comunicación científica para fortalecer la resiliencia comunitaria frente al agua subterránea tras los incendios.
La voz de la investigación local en la cumbre del IWMI y el IPCC
A este año excepcional marcado por el reconocimiento internacional y la cita en Budapest, se sumó la participación de Mónica Guzmán en el IWMI–IPCC Co-sponsored Expert Meeting on Climate Change and Water, celebrado del 8 al 10 de septiembre en la sede del International Water Management Institute (IWMI) en Colombo, Sri Lanka.
El encuentro reunió a cerca de 60 especialistas de todo el mundo para revisar el estado del conocimiento sobre agua y clima, identificar vacíos de investigación clave y aportar evidencia científica estratégica. La reunión combinó el rigor técnico de dos organismos globales de primer nivel: el IWMI —centro de investigación de la red CGIAR especializado en agua y desarrollo que opera en más de 55 países— y el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), el órgano de las Naciones Unidas responsable de evaluar la ciencia del cambio climático.

Tratándose de una cumbre cerrada, de acceso estrictamente personal y no transferible, la científica boliviana asistió tras recibir una nominación directa por parte del Scientific Steering Committee del evento. Las conclusiones y resultados generados durante estas tres jornadas de trabajo informarán de forma directa la elaboración del Séptimo Informe de Evaluación del IPCC (AR7) y los procesos globales coordinados por UN-Water.
La trayectoria de Mónica Guzmán abarca desde la formulación de políticas públicas —como la caracterización del acuífero del río Piraí durante su paso por la Gobernación de Santa Cruz y el impulso al primer Comité Metropolitano de Aguas Subterráneas— hasta la creación del indicador nacional RAPReHS sobre tendencias de recarga hídrica en Bolivia.
Para la galardonada, el sentido de recibir el Applied Hydrogeology Award y de llevar la voz de la investigación local a los escenarios internacionales radica en conectar la evidencia científica con la sociedad. A través de proyectos como “Guardianes del Agua” (VLIR-UOS Global Minds), desarrolla herramientas pedagógicas para acercar la ciencia del agua subterránea a jóvenes, cooperativas e instituciones locales.
El reconocimiento otorgado a Mónica Guzmán confirma a Bolivia y al mundo que la ciencia nacida en los territorios vulnerados tiene la capacidad de interpelar a las cumbres globales de decisión. Mientras las cenizas de la Chiquitania se disipan en la superficie, su investigación revela la memoria oculta bajo la tierra calcinada, donde las reservas hídricas libran una batalla silenciosa contra la degradación.

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