
Hoy 8 de abril, a las 18:45, la sala del Centro Boliviano Americano (CBA) de Santa Cruz de la Sierra será un punto de encuentro entre el periodismo de profundidad, la memoria de los territorios y la urgencia ambiental de un país que mira —muchas veces de lejos— su propia Amazonía.
El cine de Revista Nómadas, en alianza con el Pulitzer Center y su Iniciativa de Impacto, llega a la ciudad tras un recorrido que no comenzó en salas, sino en el territorio mismo: En San Rafael de Velasco y la comunidad indígena Cruz del Norte, donde el documental fue proyectado ante quienes protagonizan la historia.
La película, de 15 minutos, ya se ha convertido en una herramienta de incidencia. Y esa será precisamente su vocación en Santa Cruz, donde tras la función se abrirá un conversatorio con voces clave: Alcidez Vadillo (Fundación Tierra), Luzmila Arroyo (Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado), Chiara Jessebel Delgado Ferrante (Gobernación) y Roberto Navia, director del documental y de Revista Nómadas.
El documental La Amazonía invisible de Bolivia y sus guardianes que no se rinden expone una paradoja brutal: un territorio que, en gran medida, es desconocido.
Pero lo que la película revela con crudeza es que esa invisibilidad también ha facilitado su deterioro.
Las imágenes recorren un paisaje herido por la minería, la deforestación, la contaminación de los ríos y la expansión de infraestructuras que fragmentan ecosistemas vitales. La amenaza de una represa en el Madidi —uno de los parques más biodiversos del planeta— se suma a un escenario donde el desarrollo avanza sin equilibrio.
Sin embargo, la narrativa no se detiene en la denuncia. Su columna vertebral son los pueblos indígenas que, desde el conocimiento ancestral, sostienen una resistencia silenciosa pero firme frente a presiones externas cada vez más intensas.

Cuando el cine vuelve al territorio
Antes de llegar a Santa Cruz, el documental tuvo un recorrido que redefinió su sentido: volver a quienes inspiraron la historia.
El 13 de marzo, en San Rafael de Velasco, el cine ambulante Nómadas se convirtió en una experiencia colectiva cargada de simbolismo. La noche comenzó con violines y violonchelos, en una apertura protagonizada por la Orquesta Sinfónica local y el ballet municipal.
Así, los “guardianes” de la selva vieron por primera vez sus luchas proyectadas en pantalla grande.
El silencio durante la proyección fue tan elocuente como las palabras que vendrían después.
Rosa Pachurí, presidenta de la Ormich, sintetizó el drama con una frase que atravesó la noche: defender el bosque hoy es enfrentarse a mafias que ven la tierra como botín. A su lado, Rafaela Putaré, líder de la Ormiv, habló de una herida que no solo es ambiental, sino generacional.
El alcalde Jorge Vargas Roca fue aún más directo: advirtió que, sin acciones urgentes, San Rafael podría convertirse en “un desierto de cenizas”.
Pero el cine no se quedó en la contemplación.
En la comunidad indígena Cruz del Norte, la proyección del 14 de marzo desató algo más profundo. Una reacción colectiva. Ancianos, jóvenes y niños compartieron una misma pantalla, pero también una misma preocupación.
El debate posterior se transformó en un cabildo abierto.
De allí surgió una decisión concreta: redactar una carta dirigida al presidente de Bolivia, exigiendo respuestas estructurales ante la devastación ambiental. No se trata solo de apagar incendios, dijeron, sino de prevenirlos con políticas que respeten la autodeterminación indígena y protejan los ecosistemas.
El cine, en ese momento, dejó de ser relato para convertirse en detonante.

Periodismo de impacto: más allá de la pantalla
La apuesta de Revista Nómadas forma parte de una visión más amplia. El llamado “periodismo de avanzada” que impulsa el Pulitzer Center. Una práctica que no se conforma con informar, sino que busca incidir.
La selección del medio boliviano en la primera cohorte global de la Iniciativa de Impacto no es casual. Reconoce una forma de narrar que se construye desde el territorio, con tiempo, con riesgo y con compromiso.
La idea es simple y poderosa, que las historias regresen a sus protagonistas y generen cambios reales.
En casi dos décadas, el Pulitzer Center ha respaldado proyectos que han contribuido a frenar leyes injustas y revelar problemáticas ocultas. En Bolivia, esa apuesta toma forma en una pantalla inflable en medio del bosque… y ahora también en una sala urbana.

Santa Cruz: el siguiente paso
La función en el CBA no es el final del recorrido. Es un nuevo punto de partida.
En la ciudad, el desafío también es conectar realidades y provocar preguntas entre
¿Qué papel juega la sociedad en la destrucción —o defensa— de la Amazonía?
¿Puede el cine generar cambios concretos?
¿Estamos dispuestos a escuchar a quienes han protegido el bosque durante siglos?
El 8 de abril, esas preguntas estarán sobre la mesa.
Y quizá, como ya ocurrió en el territorio, la pantalla no solo ilumine imágenes, sino decisiones.
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