
Potosí, Bolivia es un territorio sacrificado históricamente por intereses antropocéntricos económicos, capitalistas y de poder. Muchas vidas transitan en ese escenario de no importismo de los gobernantes, el Estado y de propios y extraños.
En ese contexto, el Colectivo Acontravia de Potosí, formado en su mayoría por hijos de mineros y habitantes de zonas de sacrificio ambiental, ha gestado juntamente con las comunidades afectadas tanto de la zona de Cantumarca como la zona de Pailaviri en la ciudad de Potosí, un proceso de Monitoreo Ambiental Comunitario de metales tóxicos que provienen de las actividades mineras, como: Arsénico, Antimonio, Cadmio, Plomo y Zinc. Esto se realizó junto a estudiantes de los Colegios: 6 de Junio B (Cantumarca), Manuel Ascencio Padilla (Pailaviri) y mujeres de la zona Campamento Pailaviri.

Parte del monitoreo comunitario ha consistido en identificar evidencias visuales y físicas de la presencia de contaminantes en las infraestructuras de los colegios; en ese sentido se ha encontrado en primera instancia al interior del Colegio Manuel Ascencio Padilla: en ventanas, patios, barandas que a simple vista existen concentrados minerales depositados- esto considerando que a escasos metros de esta Unidad Educativa existe actividad minera de constante carguío y descarguío de minerales, también pasivos ambientales y comercializadora de minerales.
Por otro lado, tanto en la zona Cantumarca como Pailaviri, se ha evidenciado que las plantas (principalmente nativas) están presentado síntomas visibles de estrés por exposición crónica a contaminantes tóxicos, como: Clorosis en hojas, necrosis en hojas, sequedad y marchites, enanismo de las especies vegetales, aborto floral. Tampoco se pudo observar presencia de especies de Líquenes, que por sus características biológicas son excelentes bioindicadores de la calidad del aire.

Eso no es todo, producto del análisis de muestras de polvo tomadas en el interior de los colegios mencionados, se evidenció la presencia de todos los elementos tóxicos analizados; es decir, en las labores educativas, tanto: estudiantes, docentes, plantel administrativo y madres/padres de familia están conviviendo con: Arsénico, Antimonio, Cadmio, Plomo y Zinc. Las concentraciones de las muestras al exterior de los colegios y cerca las fuentes de contaminación, que se encuentran a escasos metros de los colegios, tienden a aumentar, lo cual hace pensar que la calidad del aire en polvo de las zonas Cantumarca, como Pailaviri están igualmente afectadas por la toxicidad de estos elementos.
La investigación de Acontravia abarco además el muestreo de vegetación en estas zonas. Se analizó las concentraciones de: Arsénico, Antimonio, Cadmio, Plomo y Zinc en especies vegetales nativas de la región y una especie introducida. Los resultados muestran que las especies vegetales presentan niveles excesivos o tóxicos sobre todo de Arsénico en el cien por ciento de las especies muestreadas en la zona Pailaviri y en el 80 % de las especies muestreadas en la zona Cantumarca. El cien por ciento de las especies muestreadas en zona Cantumarca presentan concentraciones excesivas o toxicas de Plomo y Zinc. En Pailaviri el cien por ciento de las especies vegetales evaluadas presenta concentraciones excesivas o toxicas de Cadmio y Zinc y el ochenta por ciento de estas, presentan concentraciones excesivas o toxicas de Plomo. (Valores de rangos en base a: Kabata-Pendias, A., & Pendias, H. 2001). Esto demuestra una afectación por contaminación histórica de estos elementos en las especies vegetales y se puede extrapolar a una evidencia histórica de la contaminación ambiental minera en la ciudad de Potosí.

Además es importante considerar que el dato más alarmante del estudio, corresponde a 205, 82 mg/Kg de Arsénico en una muestra de Kiswara en la zona Pailaviri, siendo el valor de Concentraciones Aproximadas de Oligoelementos en Tejido Foliar Maduro Generalizadas de 1.7 mg/Kg, lo cual evidencia que se supera este valor de referencia en ciento veinte un veces, esto es como imaginar que el límite seguro de arsénico en una planta es 1 sola cucharadita de azúcar en una taza de café. Esta planta de Kiswara no tiene 1 cucharadita, sino 121 cucharaditas (es decir, más de media taza de azúcar llena de veneno) en esa misma taza. Es una sobredosis masiva, ” Esto por supuesto no es un dato aislado, no es una rareza científica, es un grito de auxilio del ecosistema, es una muerte lenta de la flora escasa y nativa en Potosí. El problema entonces no acaba ahí, pues estos datos ultra alarmantes son la punta del iceberg de la afectación y degradación ambiental por estos elementos tóxicos provenientes de la minería en estas zonas de la ciudad de Potosí. Bajo estos resultados las autoridades, sobre todo:, Ambientales, de salud y educación deberían accionar inmediatamente, pero además es un llamado urgente a la población a dejar de naturalizar la muerte lenta, a dejar de priorizar el dinero por sobre la vida.
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Autores
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Roberto Navia
Desde hace más de dos décadas transita por el mundo para intentar elevar a los anónimos del planeta al foco de lo visible. Sus crónicas emblemáticas: Tribus de la inquisición y Los Colmillos de la Mafia le han permitido ganar dos veces el Premio Rey de España (2014 y 2017); Esclavos Made in Bolivia, el premio Ortega y Gasset (2007); el documental Tribus de la Inquisición, la nominación a los Premios Goya (2018), Flechas contra el Asfalto y Los Piratas de la Madera desangran el Amboró, dos veces ganadores del Premio de Conservación Internacional, entre otros galardones nacionales e internacionales. Es docente universitario de postgrado, la cabeza de la Secretaría de Libertad de Expresión de la Asociación de Periodistas de Santa Cruz, miembro del Tribunal de Ética de la Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia y de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).



